Demodexia " Todo un Problema "

El ácaro que produce la Sarna Demodexia usualmente convive en relativa
armonía con el perro y se presume que la mayoría  tienen ácaros de demodexia
en su cuerpo.

 Si el sistema inmune del perro es bueno, los ácaros son
eliminados y nunca llegan a ser tantos como para causar un daño grave y solo
se verá una Sarna -Demodexia- Localizada.

 A veces, algunas áreas de la piel
son afectadas por pérdida de pelo e infecciones bacterianas secundarias.


Cuando hay gran número de parches, o los parches se han extendido en áreas
grandes, o cuando no responden a tratamientos de 4 a 8 semanas, se dice que
el perro tiene Sarna -Demodexia- Generalizada.

La Sarna -Demodexia- Localizada es posiblemente debida al stress lo que
disminuye la función inmune y generalmente se cura sola.

La Sarna -Demodexia- Generalizada posiblemente se deba a una deficiencia
específica de las células-T que son las que suprimen los ácaros.  Se piensa
que ésta es hereditaria pero no hay seguridad de cómo es el verdadero
mecanismo para que esto se transmita o herede.

La mejor manera de comprobar y garantizar que esto puede ser transmitido a
futuras generaciones es esperar a ver cómo evoluciona por sí solo. Por esa
razón es que generalmente no se hace tratamiento a la sarna -demodexia-
hasta que es evidente que la condición no mejorará por si sola.  Al menos el
80% de los perros sanan solos.  Los que no lo hacen solos y requieren
tratamiento también se curan en el 80% de los casos, por lo tanto el riesgo
de que esto sea una infección de por vida no es muy alta.

Algunos casos de sarna -demodexia- Generalizada obviamente necesitan de un
tratamiento y no es posible esperar a ver si se mejoran solos.  Si este es
el caso, debe presumirse que el perro tiene altas posibilidades de
transmitir esta tendencia a la demodexia y no debe criarse con él.  Los
perros con los cuales Ud. desea criar no deberían ser tratados hasta que sea
obvio que no se curarán por si solos, o al menos se debería esperar hasta
que tengan un año para que se les haga un tratamiento.  Si se mejoran solos
es razonable presumir que no tienen la deficiencia específica en la célula-T
que es lo que se presume como potencialmente hereditario y entonces no
habría problema en criar con ellos.

No hay evidencias de los beneficios que pueda brindar una terapia para el
sistema inmunológico probablemente porque esto parece ser un defecto muy
pero muy específico del sistema inmune.  Si Ud. desea criar con su perro, lo
mejor será esperar y no tratarlo para poder comprobar si el problema es una
Sarna  Generalizada o Localizada. Si no es su intención criar, puede hacerle
un tratamiento para sarna localizada.

Pero cuidado, los medicamentos aprobados (Amitraz o Ivermectin) para tratar
la demodexia tienen a veces y sobretodo en ciertas razas, graves efectos
secundarios, inclyendo la muerte en un 3% de los pacientes.  Entonces si
consideramos que "esperar a ver qué pasa" es una terapia efectiva en el 80%
de los casos, no se justifica el riesgo de un tratamiento prematuro.

 TRATAMIENTO DE LA DEMODICOSIS
 GENERALIZADA EN PERROS

 WILLIAM H. MILLER, Jr.,
 Ithaca, Nueva York
     A pesar de conocerse durante años, aún no se caracteriza por completo
a demodicosis generalizada en el perro. La frecuencia alta de la afecci6n en
 perros de raza pura, la predisposici6n comprobada de ciertas razas al
 desarrollo de la enfermedad, la ocurrencia repetida de la afecci6n en
 diferentes camadas de los mismos padres y la eliminaci6n de la enfermedad
en  ciertas perreras mediante un programa de crianza restringido indica cierta
 influencia hereditaria. Varios estudios inmunológicos demuestran
 anormalidades en el sistema inmunitario de mediaci6n celular de estos
 perros. Al parecer, el grado de inmunosupresión se relaciona con el número
 de ácaros existente, pero puede empeorar de manera importante por
cualquier  piodermia o enfermedad sistémica intercurrente. La supresi6n de los
ácaros,  de la piodermia o de la enfermedad sistémica puede normalizar el sistema
 inmunitario de los perros tanto como es factible detectarlo con las
pruebas  disponibles en la actualidad. La teoria sobre la patogenia de la
enfermedad  que cuenta con mayor apoyo es que los perros afectados tienen una
 inmunodeficiencia mediada por células hereditarias, especifica para
ácaros,  que por si misma o aunada a otro trastorno inmunodepresor origina la
 enfermedad.

 MANIFESTACIONES CLINICAS

     La descripci6n completa de la demodicosis está más allá del objetivo
de  este articulo y el lector debe consultar libros de texto estándar para las
 descripciones detalladas. Dos asuntos pertinentes para este comentario son
 la edad de inicio y la extensi6n de las lesiones clinicas. Casi todos los
 casos de esta afecci6n se inician durante la 6poca de cachorros, pero
quizá  no se diagnostiquen hasta que el perro es de edad adulta si los
propietarios  no buscan atenci6n veterinaria o no se hacen raspados de la piel. En el
otro  extremo de la gama se encuentra el perro adulto (>4 años de edad) que
nunca  padeci6 una enfermedad de la piel y de pronto presenta demodicosis
 generalizada. Los animales cuya afección se inicia en la vida adulta
tienen  cierto trastorno inmunodepresor, como hiperadrenocorticismo,
hipotiroidismo,  diabetes mellitus o neoplasia linforreticular, que desencadena la
 demodicosis. Según la susceptibilidad genética del perro a este trastorno,
 las pruebas hematológicas, bioquimicas, endocrinas o inmunológicas
estándar  pueden definir o no el problema subyacente al inicio de la

 demodicosis. El  trastorno subyacente llega
 a cierto grado en que es posible diagnosticarlo, pero quiza sea 12 a 18
 meses mas tarde, de que en perros que al parecer presentan demodicosis
 idiopatica de inicio en el adulto es necesario continuar las valoraciones
 médicas.
     Es facil diferenciar casi todos los casos de demodicosis generalizada
de  la localizada porque se afectan grandes areas del cuerpo del animal. Al
 inicio de la enfermedad, o durante su curso total, algunos perros tienen
 lesiones mas focales. Los ejemplos comunes incluyen animales con cinco o
mas  areas pequeñas muy discretas de afecci6n, enfermedad en la mayor parte de
la  cara o pododemodicosis de dos o mas pies. Aunque estos animales tienen
 lesiones focales, presentan la afecci6n generalizada con todas sus
 consideraciones pron6sticas y terapéuticas. Cuando se requieren
acaricidas,  es necesario tratar la totalidad del cuerpo y no solo las areas con
lesión.

 VIGILANCIA TERAPEUTICA

     El diagnóstico y la respuesta a la terapéutica se determinan mediante
 raspados de la piel. Es totalmente inseguro vigilar al paciente por su
 aspecto fisico, ya que todos los perros con demodicosis generalizada
siempre  se aproximan al estado clinico normal semanas a meses antes que los
raspados  de la piel sean negativos.
     Para una vigilancia mas consistente del animal es necesario raspar los
 mismos sitios en cada ocasión y registrar los resultados en el expediente
en  forma tabular. Deben anotarse la cantidad de acaros y el porcentaje de
vivos  o muertos. El múmero de sitios que se raspa varia de un animal a otro,
 Ivermectina. Cuando se administra esta última por via oral a dosis de 0.6
 mg/kg/dia, es posible obtener raspados negativos (Paradis y Laperriere,
 1992). Los cursos de tratamiento varían hasta 210 dias. Estos estudios aún
 se encuentran en curso y por ello no se dispone de los indices de
curacion, pero deben ser tan altos, si no es que mas, que los observados con
 milbemicina. Este protocolo no puede utilizarse con seguridad en collies y
 tal vez en el pastor de Shetland, el antiguo pastor inglés, otros perros
 pastores y en sus cruzas. Los efectos secundarios de la ivermectina
tambien son neurol6gicos, pero tienden a ser graves y de larga duraci6n cuando se
 administran 0.2 a 0.6 rog/kg. Algunos investigadores estudian la
 sensibilidad a la ivermectina en todos los perros mediante la
administraci6n de 0.125 mg/kg/dia hasta por siete dias. Si un animal es sensible a dosis
 altas de ivermectina, se observaran signos neurológicos leves durante este
 periodo. La suspensi6n del medicamento debe evitar la progresi6n y los
 signos desaparecer en el transcurso de 48 horas.
     No se ha estudiado si la aplicaci6n tópica de amitraz acortaria el
curso del tratamiento con milbemicina o ivermectina. La farmacologia de los
 medicamentos es diferente, de manera que no ocurren interacciones
 farmacológicas. Los tratamientos tópicos y sistémicos simultaneos deben
ser mas eficaces, pero aún es necesario observar si el esfuerzo y el costo
 añadidos aumentan la frecuencia de curaciones o acortan de manera
importante  la evoluci6n total.

     Si no se logra la curaci6n con ninguno de los tratamientos anteriores,
 el propietario tiene las opciones de eutanasia, recurrir a uno de los
 protocolos antiguos de organofosforados tópicos o el control a largo plazo
 con zambullidas tópicas. Los propietarios mas dedicados eligen el control,
 tópicamente con zambullidas en amitraz cada dos a tres semanas. Es posible
 utilizar ivermectina o milbemicina por via bucal, pero no se han elaborado
 protocolos para sostén y se desconoce la seguridad de estos productos
cuando  se utilizan dosis altas por tiempo prolongado.

 RECURRENCIA DE LA ENFERMEDAD

     El objetivo de la terapéutica es matar todos los acaros Demodex del
 cuerpo del perro. Como es muy poco probable que estos acaros se
transfieran de un perro adulto a otro, la erradicaci6n de la poblaci6n natural del
perro  debe garantizar la curaci6n durante toda la vida sin importar el estado de
 capacidad inmunitaria del animal contra ácaros Demodex. Aún no se sabe si
se  logra este objetivo o simplemente se reduce la poblaci6n de acaros a un
 nivel que tolere el perro.
     Es común que ocurran recaidas y pueden atribuirse a tratamiento
 inadecuado o al grado de intolerancia del perro. Si se presenta la recaida
 en el transcurso de los tres primeros meses del tratamiento, éste fue
 inadecuado. Como el ciclo de vida de los acaros es de unos 30 dias, seria
 dificil que se replicaran algunos de ellos hasta un número suficiente para
 causar enfermedad clinica en el transcurso de 90 dias. Si persisten muchos
 acaros, es posible que después del tratamiento. No sucede asi en cachorros ni en adultos cuya
 afección curó de manera espontanea o se ayudó a que la consiguieran
mediante tratamiento casual con acaricidas. Estos perros alojan algunos acaros pero
 suelen tolerarlos en tanto no empeore su capacidad inmunitaria subyacente
 por algdn trastorno inmunodepresor superpuesto. Si el perro se trata con
 inmunosupresores (corticosteroides, citotóxi-
 cos) o desarrolla una enfermedad sistémica, es factible que la demodicosis
 recurra. En algunos animales recurre el trastorno años después sin raz6n
 aparente. Ya que con el envejecimiento en el perro disminuye la respuesta
 inmunitaria mediada por células, es posible que en estos animales
 predispuestos la recaida se deba al agotamiento inmunitario.
     Dado que no existe forma alguna para establecer si se elimina la
 población de acaros de un perro, todos los que se recuperan de demodicosis
 generalizada deben conservarse en el mejor estado de salud posible y no
 tratarse con inmunosupresores durante el resto de su vida (pero en
especial en los doce primeros meses después del tratamiento).

 RESUMEN

     Con los tratamientos actuales, es posible curar de demodicosis a casi
 todos los perros y en los que no se logra es factible controlarlos. La
 erradicaci6n final de esta enfermedad se lograra mediante restricciones de
 crianza. Los perros que se han recuperado de una demodicosis, incluso si
 cur6 sola, no deben u tilizarse para crianza. En tanto se establece la
 genética del trastorno o
  se desarrolle una prueba de selecci6n confiable para detectar a los
 animales susceptibles, no deben utilizarse para crianza los padres de un
 perro afectado y ninguno de sus compañeros de camada. Será dificil que la
 mayoria de los criadores acepte estas recomendaciones.

 Referencias y lecturas sugeridas
 Medleau LM and Willemse A: Efficacy of daily amitraz therapy for
generalized
 demodicosis in dogs: Two independent studies. ProcAAVD/ACVD, Scottsdale,
AZ, 1991, p 41.
 lnforme sobre el tratamiento de 71 perros con un protocolo de amitraz
 diario.
 Miller WH Jr, Scott DW, Wellington JR, et al: Clinical trial on the
efficacy
 of milbemycin oxine in the treatment of generalized demodicosis in adult
 dogs. J Am Vet Med Assoc 203:1426, 1993.
 Informe de los resultados de la terapdutica de 30 perros con demodicosis
 generalizada crdnica.
 Muller GH, Kirk, RW, and Scott DW: Small Animal Dermatology, 4th edition.
 Philadelphia, WB Saunders Co, 1989, p 376. Discusi6n general sobre
 demodicosis.
 Paradis M and Laperriere E: Efficacy of daily ivermectin treatment in a
dog
 with amitraz-resistant, generalized demodicosis. Vet Dermatol 3:85, 1992.
 Informe de un caso sobre la eficacia del tratamiento diario con
ivermectina.
 Scott DW and Walton DK: Experiences with the use of amitraz and ivermectin
 for the treatment of generalized demodicosis in dogs. J Am Anim Hosp Assoc
 21:535, 1985.
 Informe de Ia mala eficacia del tratamiento quincenal con amitraz o
seroanal  con ivermectina.