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El San Bernardo:
Historia de la raza
El origen del San Bernardo está íntimamente
relacionado con el paso montañoso, el monasterio y el hospicio homónimos..
Historia del Gran Paso de San
Bernardo
En el año 57 antes de Cristo, en
emperador romano Julio Cesar intentó someter a las tribus alpinas y
asegurar un pasaje sobre los Alpes. Sin embargo, no fue hasta los años
7 o 6 antes de Cristo, bajo el mando de Augusto, que eso sería posible.
El Gran Paso de San
Bernardo no era más que un pequeño sendero, hasta que en el año 43 de
nuestra era, por órdenes del emperador Claudio, fue ampliado para
permitir el paso de carruajes, y le fue dado el rango de "Camino
Imperial".
Un pequeño templo en honor a Júpiter (Jovis Pater) fue construido
sobre el paso, a casi 2500 metros sobre el nivel del mar, al cual le fue
anexado un pequeño hospicio para alojamiento de los viajeros. El paso era
el cruce más importante de los Alpes, además de ser el camino más
corto para llegar a la última conquista romana: Britannia. En honor a Júpiter,
la montaña fue rebautizada "Mons Jovis".
Hacia el año 500 de nuestra era, tras varios
ataques de tribus germánicas, el paso fue perdiendo importancia, y fue
poco transitado por varios siglos.
Durante la época medieval recobró algo de su protagonismo, aunque
estaba plagado de ladrones que emboscaban a los viajeros.
Según la leyenda, el monasterio fue fundado hacia el año 1050, por
Bernardo de Montjou, diácono de Aosta, quien fuera canonizado en 1123.
Décadas después, cuando ya el paso era
conocido como Mont-Joux, comienza a recobrar su antigua importancia como
camino obligado para los peregrinajes a Roma.
Es recién en el siglo XVI que al paso, al monasterio y al hospicio se
les da el nombre de San Bernardo.
Teorías acerca del origen de la
raza
Algunos investigadores coinciden en
que el San Bernardo desciende del "Moloso" romano, un perro
supuestamente descendiente del Martín Tibetano. De las alturas del
Tibet, se cree que con los siglos esta raza se ha ido introduciendo en
India y Nepal, hasta llegar a Babilonia y Asiria. Supuestamente
Alejandro Magno lleva Mastines Tibetanos a Grecia, donde sirvieron como
origen de los Molosos.
Otros
historiadores, en cambio, defienden la hipótesis de que fueron los
Fenicios quienes llevaron a esta raza desde Asiria (1200 - 1100 antes de
Cristo) hacia los actuales Líbano, Siria y Chipre, y al establecer
colonias en las actuales Sicilia, España, Francia y Gran Bretaña,
hicieron de esta raza el ancestro del Perro de Montaña de los Pirineos
en España, el Dogo de Burdeos en Francia, el Mastiff en Gran Bretaña y
el San Bernardo en Suiza.
Otras teorías
sugieren orígenes muy diferentes, y se basan en que todas las
ilustraciones griegas y romanas conocidas muestran al Moloso como un
perro grande, musculoso. En cambio, la cola rizada y el color oscuro de
los perros de Asiria nunca son descriptos por griegos o romanos.
Incluso el Prof.
Hauck, un experto en historia canina, respalda esta teoría y afirma:
"No puedo aceptar las antiguas historias acerca de la relación
entre los grandes Mastines de Asia y los de Europa. No hay ilustraciones
ni pruebas osteológicas concluyentes". Sostiene que los Mastines
de Europa evolucionaron de los perros del Neolítico.
Como vemos, la
ausencia de pruebas objetivas y concluyentes nos impiden establecer el
origen de la raza con razonable certeza.
El Hospicio de San Bernardo
Los primeros perros llegan al hospicio entre 1660 y 1670, como
perros de guarda.
Las referencias escritas acerca de los perros del hospicio datan de
1703, y en 1707, según los registros, se pierde uno de los perros en
una avalancha.
En 1774, M. J. Burrit escribió sobre el
hospicio y sus perros, y por primera vez describe el trabajo de los
monjes auxiliando viajeros y peregrinos extraviados, y la invalorable
asistencia de los perros del hospicio, quienes aportaban su notable
desenvolvimiento en la nieve y sentido de orientación.
Durante los más de 200 años que los perros
sirvieron en el Paso de San Bernardo, se cree que fueron rescatadas unas
2.000 personas.
Acerca del legendario barril de licor sujeto al cuello de los San
Bernardo, se cree que un alpinista de apellido Meissner es quien primero
lo describe, en 1816, y luego el famoso pintor inglés Edwin Landseer,
en 1850, aunque los archivos del hospicio nunca lo mencionan.
Hacia 1860, Heinrich Schumacher, un carnicero
de Holligen, cerca de Berna, comienza la cría de San Bernardos, y dos años
después envía varios ejemplares a Gran Bretaña, Rusia y Estados
Unidos. El fue el primero en usar un "Stud Book", creando el Schweizerische
Hundestammbuch, (libro de razas suizo), en febrero de 1884. Se le
puede considerar el primer criador formal de la raza, y un gran número
de los San Bernardo de nuestros días son descendientes de sus perros.
El 15 de marzo de 1884 se funda el Schweizerische
St. Bernardsclub (Club Suizo de San Bernardo), en la ciudad de
Basilea.
En 1872, Alemania establece su propio Standard,
pero no reconoce el nombre San Bernardo, sino que los llama Alpenhund
(Perro de los Alpes), hasta que en 1887 reconoce el Standard suizo.
De los centenares de perros que sirvieron en el hospicio, Barry
(1800-1814) es sin dudas el más famoso. Una leyenda iniciada
presumiblemente a fines de 1860, da cuenta del heroico rescate de 40
viajeros perdidos, hasta que el último de ellos lo confunde con un lobo
y le da muerte. Aunque esta historia es falsa, ha sido reproducida por
decenas de libros y revistas, contribuyendo a acrecentar notablemente la
fama del San Bernardo.
Agradecemos al Naturhistorisches
Museum der Burgergemeinde (Museo de Historia Natural de Berna -
Suiza), y al Dr Marc Nussbaumer por la información y las imágenes
suministradas.
Enlaces
relacionados:
Estandar
de la raza
Criadores
de San Bernardo
Clubes
de San Bernardo
Perros
Famosos: Barry
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MI QUERIDO ADOLESCENTE
- Por Antonio Pozuelos Jiménez de
Cisneros (*)
(Ver
artículos precedentes de esta misma serie)
Nuestro buen Truco ha comenzado a cambiar la
boca de cachorro por la definitiva, sus conductas lúdicas y de
exploración son cada vez más intensas, el miedo a lo desconocido hace
que sus cerdas dorsales se ericen con frecuencia ante una situación
novedosa, y su carácter ya es más que un boceto. ¡Está entrando en
su periodo juvenil, es todo un adolescente!.
Todos los humanos que hemos pasado este periodo, lo recordamos como un
desastre en cuanto a sentimientos, problemas familiares, cambios morfológicos
y aparición de amores no correspondidos. Además, los hombres, en ese
periodo echamos la barba, peleamos con los amigos en un lícito intento
de competición y nos enfrentamos al sistema legalmente constituido. Las
mujeres menos afectadas por la Testosterona y más por la Progesterona,
realizan los primeros intentos fallidos de selección sexual, muestran
menos impulsos que los hombres de abandonar el territorio y discuten más
con sus madres para tratar de subir en el escalafón familiar.
Nuestros padres, en esa época, se ven en la obligación de enderezar al
"arbolito joven" para evitar que se tuerza y son capaces de
darnos el cachete que no nos habían suministrado hasta la fecha..
Realmente, nuestra biología de mamífero es la responsable de casi todo
el desastre. ¿Por qué no iba a pasar lo mismo con nuestro cachorro de
perro?.
Jugando a cazar
El primer instinto que licitará nuestro
perro con más intensidad, será el de la caza. Es lógico si pensamos
que depende de ella para obtener recurso, resolver la supervivencia y
elevar su tasa de aptitud. Caeríamos en un grave error si pensamos que
podemos enseñarle algo en esa materia y pasaría lo mismo si opináramos
que, porque sabe hacerlo, no es necesario que se la estimulemos. No
olvidemos que es un depredador y que necesita para desarrollar su
capacidad psicofísica, aumentar su habilidad venatoria instintiva.
Para ese menester debemos utilizar un trapo
de gamuza, una piel de conejo enrollada o un mordedor tierno. Su boca
está muy débil como para que le demos tirones y nuestro proceder debe
consistir en arrastrar el trapo por el suelo atado a una cuerda y
simular que "la presa" está viva. Digo que lo haga por el
suelo porque nuestro Truco desciende de cazadores de herbívoros y no de
pájaros. Cuando note que está suficientemente motivado, deje que
"mate " a la presa y se la lleve ganando, de esta forma, una
pequeña batalla que elevará su autoestima de predador. Es
muy importante el que, después de este juego, el trapo desaparezca
hasta la sesión siguiente. Si
realizamos con corrección y a diario este juego, tendremos mucho ganado
a la hora de adiestrar a nuestro amigo.
Modelando el instinto de
supervivencia
Si ya come en armonía con los demás
miembros de la "manada", caza y respeta las jerarquías, juega
y se "codea" con el Superalfa, es el momento de enseñarle a
evitar la depredación. En libertad, esta evitación consistiría en
medir sus fuerzas antes de entrar en combate, resolver en poco tiempo,
si vale la pena enfrentarse o retirarse, desarrollar toda su capacidad
de comunicación agonística
(1) y finalmente, en correr más que el depredador si decide que este es
más fuerte que él. ¿Realmente puedo creer que estoy en condiciones de
enseñar todo eso a mi cachorro?. ¡Ni falta que hace!. Todo eso se lo
deben explicar los "especialistas", es decir, sus compañeros
adultos.
He visto a muchas personas que se reúnen
para pasear y dar juego a sus perros, evitar el contacto de sus
cachorros con otros perros adultos por miedo a que los primeros, sufran
una lesión. Excepto algunos individuos especialmente peligrosos o
"manipulados", no hay perro adulto capaz de atacar en serio a
un cachorro y, mucho menos, de llegar hasta el acto final de agresión..
La parafernalia de revolcones, gruñidos y carreras no es más que una
lección de socialización interespecífica beneficiosa para el
aprendizaje del que, en su día, será un Alfa pero que hoy no es más
que un adolescente pretencioso. Recomiendo
rotundamente, el socializar a nuestro cachorro con otros perros adultos
de cualquier sexo.
Descubriendo el mundo
Hay quien mantiene la tesis de que un
cachorro no debe abandonar el territorio familiar hasta que haya
completado el periodo vacunal. Si extrapolamos esa creencia al ser
humano, resultaría que los niños, que no acaban esta fase hasta los
doce años, no deberían salir a la calle y, mucho menos, ir al colegio
o guardería. Yo pienso que, si el calendario de vacunas es el correcto,
nuestro cachorro no estará expuesto mas que nuestros propios hijos al
contagio de enfermedades.
Debemos enseñar nuestro mundo al buen
Truco. Con cuatro meses debe saber cual es el entorno del territorio
exterior y acostumbrarse a oler humos de gasolina, asfalto y cualquier
agresivo químico. Debe adaptarse al caminar "caprichoso" de
los humanos que casi nunca utilizan la línea recta en sus
desplazamientos. Los pequeños depredadores humanos tratarán de
acariciarlo o lisiarlo, las solícitas hembras adultas le hablarán en
tono alto y timbre agudo y los machos viejos le suministrarán una
patada si estorban en su camino. Todas esas pruebas, en compañía de su
Alfa, son tremendamente beneficiosas para su adaptación al medio.
Los bondadosos dueños serán el escudo de estas "agresiones",
un escudo que no podrá detenerlas pero si amortiguarlas. Piense el
amable lector que su perro tampoco desea vivir en una urna. Necesita
desarrollar su aprendizaje súbito
(2) y para eso, nada mejor que recibir información mas o menos molesta,
de cualquier agente de interacción.
Trate de que su perro, en esta edad, se acostumbre definitivamente a ver
en el niño un elemento neutro, a no tenerle miedo, a retirarse delante
de él sin perder su autoestima jerárquica, a evadirlo cuando los
juegos humanos se conviertan en cacerías violentas, a no ver en él un
competidor territorial ni de recurso y, sobre todo, a considerarlo como
un pequeño Alfa sin desarrollar.. Estas lecciones de convivencia
interespecífica solo pueden ser impartidas por un profesor
especialista, el niño, cualquier niño..
Los cachorros humanos son más habilidosos que los adultos en el arte de
inventar juegos y desastres, su capacidad cognitiva es más alta que la
del perro, su resistencia física hace que los estímulos lúdicos se
prolonguen el tiempo que sea necesario y, como no, su respuesta a la
falta de subordinación, es más rápida y contundente que la de sus
padres.
Nuestra única tarea en esta relación es ejercer de árbitros. Nuestra
presencia es fundamental y necesaria a la hora de "cortar" el
partido impidiendo la lesión de uno de los jugadores y, sobre todo,
para decidir el momento de retirar a los equipos impidiendo el desgaste
excesivo o la saturación de los contrincantes.
Hace cuatro años observaba el entrenamiento de un perro de raza Pastor
Belga (Malinois) para competir en el Campeonato del Mundo en la
disciplina Mondioring. En la fase de defensa, el perro mordía a los
figurantes que se aproximaban al dueño. Al ser dos los agresores, el
animal debía decidir a cual atacaba y a cual soltaba para volver a
morder, según la distancia que los separaba de su guía. El animal
ladraba, mordía y sobre todo, segregaba tanta Adrenalina que casi se
podía oler desde donde yo me encontraba. Su estado de excitación era
tan alto que le costaba trabajo "oír" a su dueño. En este
punto y, en medio del campo de batalla, apareció un niño de tres años
armado con un palo de mas envergadura que él. Sin encomendarse ni a
Dios ni al Diablo, le propinó al buen perro tal estacazo que partió el
palo en dos sobre sus lomos. Después, lo increpó mientras se retiraba
indignado hacia su padre que era uno de los figurantes.
No hub= por parte del perro, ninguna
reacción de defensa hacia el agresivo cachorro humano. El magnífico
ejemplar solo realizó una conducta de agresividad
redirigida (3), es decir, se comió
literalmente el palo antes de volver a entrar en defensa con los
figurantes.
Yo no sabía si se trataba de algo preparado o espontáneo y, cuando pedí
que me lo explicaran, el padre del airado cachorro, más asustado que su
hijo, me comentó que no era la primera vez que el espontáneo defensor
se escapaba y se metía en estos peligrosos trances. Mientras felicitaba
al dueño del perro y al padre del niño, me explicaron que ese animal
se dejaría tullir a garrotazos por cualquier niño. Su única reacción
sería la huida o, en el peor de los casos, la que realizó sometido a
la acción de la Adrenalina: una conducta redirigida.
¿Tengo que recordarte la
jerarquía?
Si hemos actuado hasta ahora, con cabeza y
paciencia, nuestro animal sabrá exactamente cual es su sitio en el
escalafón de la manada. Si por el contrario, nuestra conducta hacia él
ha sido tibia o despreocupada, podemos encontrarnos un grave problema
alrededor de los cinco meses de vida del cachorro. Por término medio,
la fase de jerarquización se va fijando entre los cinco y seis meses a
tenor de la raza, del individuo, del sexo y del entorno.
En especímenes muy dominantes (sobre todo machos), mal jerarquizados
y/o con dueños pusilánimes, se puede presentar la agresividad
competitiva (4). En estos casos y, de
forma imprevisible, el cachorro lanzará al dueño una comunicación
agonística muy bien diseñada para que no quepa duda de que su intención
es probar sus fuerzas con el, hasta ahora, líder.
La intensidad de la comunicación puede ir desde un ligero gruñido
hasta una demostración de colmillos. Si se ignora en ese momento, la
siguiente será de más intensidad y así continuará hasta que hayamos
perdido el control sobre el perro. Por lo tanto, hay que cortarla de raíz
y a la primera. Desgraciadamente, esto es un combate en serio con
nuestro buen Truco. Yo no puedo pronunciarme sobre el armamento que
debemos utilizar pero debo decir que debe ser el adecuado para producir
un efecto de derrota total. Hace diez años pasé un mal rato con uno de
mis perros cuando él tenía seis meses. Desde entonces, Roco es el Alfa
de la manada canina de mi territorio pero, el Superalfa, su dueño y su
amigo, soy yo. Fueron dos minutos malos y diez años de alegría.
Descubriendo su sexualidad
Un buen día nuestro cachorro, macho o
hembra, se nos "engancha" a la pierna y comienza a realizar su
paripé sexual. ¡No pasa nada, está sano!. Solo hay que convencerlo
para que busque pareja entre los de su especie y no entre los de la
nuestra. Un ligero empujón con la rodilla y un ¡Quita! es suficiente
para enseñárselo en pocas repeticiones. Por el contrario, no debemos
regañarle si lo intenta con otro perro ...¡Ya se encargará él de
contárselo! Y lo va a hacer como lo hacían con nosotros en nuestra
adolescencia, con una bofetada o con una aceptación. ¿Quién sabe?.
Lo peor de la aceptación es el ridículo que correrá el buen Romeo en
sus primeros lances de amor. No se preocupe, todos hemos pasado ese mal
periodo obteniendo sanas experiencias. Las hembras alcanzarán su
madurez con la primera menstruación o celo (entre los 7 y los 10 meses)
y los machos, sobre el año. En esta época, nuestro Don Juan Tenorio
nos meterá en otros problemas pero, si ha llegado hasta aquí y en
buenas condiciones psicofísicas, debemos felicitarnos. En libertad,
solo el 20% de los individuos, según Darwin, llegan a la fase de
reproducción y son capaces de dejar copias genéticas.
(1) - Las comunicaciones agonísticas
son un conjunto de señales especialmente diseñadas para indicar la
intención de lucha o defensa. Las más frecuentes son:
Erizamiento de las cerdas dorsales.
Ladrido ronco o gruñido.
Flexión de las extremidades.
Posiciones de la cola.
(2) - El aprendizaje súbito tiene lugar
cuando un perro es capaz de resolver un problema sin recurrir al método
de ensayo y error es decir, es capaz de emplear información obtenida en
un contexto, para resolver un problema surgido en un contexto diferente.
Los adiestradores utilizan, para este concepto, la palabra
"Resolución".
(3) - La agresividad redirigida se
produce cuando el animal lanza su agresividad contra otra persona,
animal o cosa en vez de hacerlo hacia lo que le produce esa agresividad.
Así, un perro es capaz de morder un palo con el que ha sido golpeado
por su dueño ya que no "puede" atacar a su Jefe.
(4) - Esta clase de agresividad
aparece cuando el perro disputa recurso o escalafón con el humano u
otro congénere. Es muy normal en perros dominantes y va unida a la acción
de la Testosterona.
Ver primer artículo de esta serie: La
Etología y nuestro perro
Ver segundo artículo de esta serie: ¡Me
voy a comprar un perro!
Ver tercer artículo de esta serie: Criando
a mi perro
El
Lic. Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros es
Asesor y Terapeuta en Comportamiento Animal (Título propio de la
Universidad de Granada - España); Estudió Etología en la Facultad de
Ciencias (Universidad de Granada - España); es Presidente de AEPE
(Asociación para el Estudio del perro y su Entorno); Jefe del
Departamento de Etología aplicada al perro. Co-autor del libro HUTA
(Texto oficial de la Escuela Andaluza de Comportamiento y Adiestramiento
Canino).
Enlaces relacionados:
AEPE
- Asociación para el Estudio del perro y su Entorno
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Acupuntura
Veterinaria Por
Adriana Inés Moiron - Médica Veterinaria (*)
El uso de la Acupuntura
Veterinaria ha probado ser una herramienta eficaz para la clínica de
Pequeños Animales
Hasta no hace mucho tiempo, el tratamiento de
las enfermedades degenerativas crónicas o productoras del dolor crónico
eran de escasa frecuencia de tratamiento. Ya sea por factores económicos,
por baja o nula convivencia con el paciente o por falta de preocupación
o desconocimiento por el sufrimiento de las mascotas. Para estos casos,
la solución más común para estas patologías era la eutanasia.
Los avances en la nutrición y de la Geriatría
en Medicina Veterinaria hicieron que las mascotas vivieran muchos más años,
por lo tanto los estados geriátricos debilitantes no se presentan en
calidad y en cantidad como años atrás.
Así como también en los animales jóvenes
traumatizados, con degeneraciones neurológicas, disfunciones fisiológicas
o con deformaciones congénitas que puedan causar dolor agudo o crónico,
no siempre pueden ser tratadas satisfactoriamente con procedimientos
quirúrgicos y/o medicamentosos de actualidad.
Para este tipo de situaciones es que surge la
Acupuntura, como una eficaz forma de tratamiento.
¿Qué es la Acupuntura?
Se puede definir a la Acupuntura (acus =
aguja y punctura = punción), como la inserción de agujas muy finas en
puntos preestablecidos específicamente (llamados meridianos)
sobre el cuerpo del individuo a curar, para producir una determinada
reacción fisiológica.
La Medicina Veterinaria ha listado 32 puntos
simples y 40 bilaterales, o sea 112 puntos seleccionados posibles de ser
usados en Pequeños Animales. Cada punto de acupuntura tiene una o
varias funciones cuando es estimulado. Al combinarse con otros puntos se
producen resultados que modifican la acción del órgano a tratar. Pero
la inadecuada selección de los acupuntos puede anular o exacerbar los síntomas
clínicos a tratar.
Historia de la acupuntura en
Medicina Veterinaria
La acupuntura es una de las técnicas médicas
curativas más antiguas que existen en el mundo, y la acupuntura
veterinaria probablemente sea casi tan antigua como la acupuntura
Humana. Se cree que una terapia similar existió en la India hace unos
7000 años.
El primer
practicante en veterinaria del que se tienen registros se llamó Shun
Yong. El vivió en los años 480 antes de Cristo, y es considerado como
el padre de la profesión.
En esos tiempos la
acupuntura era usada en caballos, los cuales eran estimulados con pequeñas
flechas antes de cada batalla. Los veterinarios también trataban vacas,
cerdos y aves.
Japón también
tiene antecedentes registrados sobre la Acupuntura Veterinaria hacia
fines de los años 1800, momento en que fue introducida la Medicina
Occidental.
En Francia, la
acupuntura veterinaria es utilizada desde fines del siglo XVIII y
comienzos del siglo XIX, tomando nuevo auge en los últimos 30 años.
En Oriente, la
acupuntura fue utilizada como modalidad profiláctica y terapéutica
durante varios miles de años. En esos tiempos se usaban agujas de
piedra y espinas de pescado. Luego de la Edad de Piedra, se emplearon
agujas de Bambú, Jade, Cobre, Hierro, Oro o Plata. En la actualidad la
agujas de acupuntura son de Acero Inoxidable y/o combinaciones de otros
metales de aleación.
Muchos son los
libros que se han escrito sobre esta ciencia y en ellos se han descripto
los mecanismos fisiológicos, anatómicos, patológicos, diagnósticos y
de tratamiento de las enfermedades que ocurrían en esos tiempos.
La Medicina
Tradicional China clasificaba a los profesionales médicos en cuatro
disciplinas diferentes, a saber:
Médicos
Cirujanos
Veterinarios
Dietistas
A menudo su práctica se entrecruzaba o
superponía, de modo que una sola persona ejercía una o más
disciplinas. Hasta que las filosofías médicas occidentales fueron
introducidas durante la Dinastía Ching (1644 - 1911), la Medicina
Tradicional China fue la forma exclusiva de terapia practicada en ese país.
Dentro de la Medicina Tradicional China se
encontraban incluidas diferentes técnicas, que sin ser ejercidas
solamente a través de agujas podían promover los mismos efectos que la
acupuntura. Esto se debe a que poseen el mismo fundamento.
Estas técnicas
consistían en:
Acupuntura
Moxibustión (aplicación de
calor en los puntos de acupuntura a través de la combustión de una
hierba llamada Artemisa vulgaris
modelada en forma de cigarro)
Terapia manipulativa o masaje
Ejercicios respiratorios
(conocido en la actualidad como Chi-Gung)
Nutrición y dieta
Medicina por Hierbas (denominada
comúnmente Fitoterapia)
En 1929, la creciente popularidad e influencia
de la medicina clínica y quirúrgica occidental dentro de China produjo
que el gobierno proscribiera la práctica de la Medicina Tradicional
China. Esta prohibición fue ignorada por la población y produce que la
Medicina Tradicional China pase a practicarse en la clandestinidad.
Todo en la vida tiene su ida y vuelta, y esta disciplina no podía
quedar excluída de esta regla. Hacia fines de la década de 1940, y
gracias a la ayuda prestada por sus practicantes al Ejército Rojo, Mao
Tse Tung imparte órdenes para que la medicina antigua (Oriental) y la
medicina moderna (Occidental) recibiesen un trato igualitario en la
educación, investigación y práctica.
En la actualidad, los centros de investigación en Acupuntura
más relevantes están en China, Taiwan, Rusia, Bélgica, República
Checa, Italia, Rumania, Francia, Alemania, Japón, Corea del Sur,
Portugal, Suiza, EEUU y Canadá.
En 1979 la Organización Mundial para la Salud
publicó sus observaciones sobre la Acupuntura después del Seminario
Inter-regional llevado a cabo en Beijing. Así fue que la Organización
Mundial para la Salud concluyó que "... el claro peso de las
evidencias demandan que la acupuntura sea considerada seriamente como un
procedimiento clínico de valor sustancial"
Aplicaciones de la Acupuntura
Las aplicaciones más comunes en Medicina
Veterinaria son:
Alivio del dolor
Parálisis y Paresias de los miembros posteriores
Afecciones motoras de los miembros anteriores
Inducción de respuestas nerviosas autonómicas
Analgesia en del dolor agudo y crónico
Patologías dérmicas
Patologías del tracto gastrointestinal
Afecciones músculo - esqueléticas degenerativas o seniles
Afecciones de columna vertebral
Síndromes de malabsorción y/o malasimilativo
Adriana Inés Moirón es
Doctora en Medicina Veterinaria. Se desempeña como docente en la
Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Buenos
Aires, y en el Instituto
Médico Argentino de Acupuntura. Además, es Directora del
Laboratorio Clínico Veterinario Alem, en la ciudad de Buenos Aires
(Argentina). |