El Pastor de Brie

Soberbio y forzudo
El Brie es un perro duro y sobrio, aunque
muy llamativo debido a su capa de pelo y a sus graciosas orejas. En efecto, el pastor de Brie es un fuerte atleta
de pelo enredado que se muestra siempre útil sobre el terreno y presenta buenas dotes
para el adiestramiento. Además, este pastor de brava personalidad, es un maravilloso
compañero en el seno familiar.
Si hay un pastor típicamente francés, éste es el Briard, pues sus orígenes reafirman su nacionalidad.
En 1809
se le nombró a la raza "Perro de Brie". Posteriormente, en 1863, cuando la
Sociedad Imperial de Aclimatación organizó la primera exposición de perros de pastor en
Gran Bretaña, la perra llamada "Charmante" ganó el premio de honor en la
categoría de perros de pastor.
En
1909, los primeros aficionados de Briard decidieron fundar el Club Especial de la raza.
Hasta ese momento no existía ningún club de raza de pastor. El Club del Beauceron fue
el próximo en fundarse, dos años más tarde.
Podríamos
afirmar que en la actualidad el Briard es el único perro de pastor francés conocido en
el mundo entero.
En cuanto a la selección de la raza, la primera descripción del Briard fijó que su pelo largo se extiende sobre todo el cuerpo y que el color negro es el tono dominante. Se precisa también el tamaño y la forma de las orejas y la cola, mencionando que lo más habitual es cortarlo. Se menciona también que la raza es más empleada en los países de llano, de extensas laderas apropiadas para el ganado lanoso.
Se sabe que este perro se extendió fuera de su supuesta región de nacimiento, a principios del S. XIX.
Los investigadores de los orígenes del
Briard Afirmaron que el Mastín debía ser considerado como el principal ancestro de la
raza; el pastor de Brie se consideraba como un cruce entre el Mastín y el Barbet, aunque
estos cruces no se hacían desde un punto de vista cinófilo ni técnico.
En las
regiones donde no se temía al lobo los guardianes de ganado no tenían ninguna función.
El Mastín se manifestó realmente apto para la guardia del gana-do frente al lobo. La
utilidad de otros perros evolucionó hacia la conducción de ganado y el Briard se
manifestó muy eficaz para esta tarea gracias a su fuerza un poco brutal. Los pastores
de tipo Barbet, conductores de ganado trashumante, se revelaron realmente hábiles como
perros de pastor, pero no aptos para tareas de agua o de muestra. Uno de sus
descendientes, nuestro Perro de Agua Español, recientemente reconocido por la
Federación Cinológica Internacional, es por el contrario un perro de pastor y auxiliar
de caza a la vez.
Los
criadores de la raza Barbet y de sus razas descendientes se dieron cuenta rápidamente de
las extraordinarias posibilidades de adiestramiento que presentaba esta raza, de su
docilidad y fidelidad y estas cualidades fueron asociadas al pelo largo. Sédir, autor
de un famoso estudio sobre el Pastor de Brie publicado en 1926, manifestó su opinión
al respecto: "pienso que los perros de pelo largo parecen ser más inteligentes que
los de
pelo cortó. Comprenden mejor lo que su dueño les pide y aprenden más rápido. Tienen
una dulzura, una lealtad y una fidelidad superiores a la media y el Pastor de Brie posee
estas cualidades al más alto nivel".
Como no
existían más perros de pelo largo en la región de Brie, el Pastor de Brie se convirtió
en el símbolo de la fidelidad. La selección de la raza se hizo en un contexto donde su
utilidad era cada vez menos evidente.
Más
tarde, se reconoció la diversidad de razas de pastor de origen francés y las
fantásticas cualidades de todas eLlas. Pierre Magin, un gran conocedor y criador de la
raza, afirmó que "hasta 1893, incluso en las exposiciones caninas, no se distinguía
ninguna raza; en cambio, las distintas denominaciones de las razas existentes (perros de
Brie, de Beauce, de los Pirineos, de Picard, del Languedoc, etc.) no tenían en común
ningún rasgo excepto su país de origen" Esta afirmación demostró que estas razas
no se identificaban ni distinguían, sino que se las mezclaba en un mismo grupo,
simplemente unido por la nacionalidad.
La
creación, en 1896, de un Club Francés del Perro de Pastor fue orientada a la
unificación de razas más que a la diversidad. Recordemos que este club estuvo
subvencionado por el Ministerio de Agricultura y gobernado bajo la batuta de autoridades
científicas. ¿Era posible reunir todas las razas de pastor francesas en una sola? ¿era
esta la opción aconsejable? Estas cuestiones fueron rápidamente descartadas y los
aficionados a cada raza crearon su club diferenciado.
Hasta
los años 70, el Briard era un perro destinado a los montes, propiedad de un número
reducido de pastores. A finales de los años 60, en su país de origen, Francia, sólo se
contabilizaban unos 200 nacimientos anuales. Sin embargo, a partir de 1978-79, la
progresión del Briard fue numéricamente asombrosa.
El
Pastor de Brie reunía diversas cualidades muy apreciadas y valoradas por aquel
entonces: una talla por debajo de la media, grandes disposiciones para la protección y
abundante pelo. Sin embargo, estas cualidades podrían ser tomadas como puntos
negativos: el volumen es espectacular pero un poco embarazoso en según que pisos y
espacios; un buen guardián significa tener un fuerte carácter y este rasgo requiere una
buena educación y pruebas de autoridad por parte del dueño; por último, un pelo largo
y abundante requiere ciertos cuidados y dedicación.
El
aspecto del Briard siempre ha provocado una admiración excepcional y quizás ésta ha
sido la causa de su declive actual. Sin embargo, los verdaderos aficionados a la raza no
tienen en cuenta las pequeñas desventajas del pelo y valoran otros aspectos de la raza
que son de gran interés. En efecto, los grandes conocedores de la raza, afirman que la
belleza no es la mejor de las cualidades de la raza.
El
standard describe un pelo seco, llamado pelo
de cabra, que se ha dejado de lado para ser sustituido por un pelaje más espeso, con un
subpelo más abundante.
En
cuanto a los tonos, el leonado prevalece sobre el negro y el gris, que eran los
dominantes en los primeros tiempos. El leonado no debe tender a caoba ni ser demasiado
claro; en efecto, no debe dar la impresión de un pelaje bicolor -aunque un tono
ligeramente más claro en las extremidades no constituye un defecto.
Por otra parte, se tiende a pensar que la talla, con el paso del tiempo, ha evolucionado. En realidad, el máximo de 68 cm para los machos existe desde el primer standard. Es cierto que los mínimos exigidos han aumentado en 4 cm; antes se aceptaban los 56-65 cm y actualmente se exigen los 56-64 cm. Los Briards de hoy parecen más imponentes porque las medidas se han desplazado hacia el límite superior. Algunos centímetros de más, un pelaje más largo y abundante, y las orejas claramente enderezadas, con el extremo redondeado, son factores que participan en la mejora de la raza. En los orígenes, las orejas se dejaban muy cortas y eran, pues, menos visibles. En la actualidad, se autorizan también las orejas naturales, caídas, aunque las orejas derechas, cortadas en redondo, son importantes parta caracterizar a la raza.
Así pues, podemos constatar que ha evolucionado más la presentación de la raza que su morfología. El pastor rustico de entonces, de pelaje enredado y oscuro, se ha convertido con el tiempo en un guardián altivo de cabeza alta. Con el paso del tiempo, también se han aclarado sus cejas tan densas que impiden que el perro pueda ver de día. Por otra parte, se ah eliminado el exceso de subpelo de la parte trasera. La antigua variedad de pelo lanoso no está en primer lugar, aunque su herencia no ha sido olvidada y ha servido en la actualidad para dar una silueta más sofisticada a la raza. Actualmente, el Briard es un perro situado al límite de la sofisticación: algunos ejemplares pueden ser perfectamente mantenidos con la ayuda de un simple cepillado semanal. Un Pastor de Brie que comparte la intimidad de su familia que quiera presentar un aspecto cuidado debe ser arreglado dos o tres veces por semana. Un cepillo metálico de dientes separados y un peine de rastrillo bastará para acabar con los nudos de nuestro compañero; jamás deberemos utilizar una rascadera o una carda. El baño puede ser frecuente si es necesario, pero siempre tendremos que proceder a esta práctica después de un buen desenredo. Si se trata de un ejemplar de exposición, el baño tendrá que efectuarse ocho días antes para evitar presentarlo con demasiado volumen.
El Briard es un perro extremadamente robusto,
muy vivo y despierto. Como todas las razas grandes, el Briard puede sufrir displasia de
cadera, aunque esta afección no es muy frecuente. La evidencia de problemas de
visión (en particular atrofia progresiva de la retina) tiene una gran resonancia e impone
un control muy atento de las líneas y de los reproductores. Sin embargo, el primer factor
inquietante para un criador o un dueño de la
raza es la torsión de estómago. Deberemos adquirir un buen hábito alimentario
(fraccionamiento de las raciones tomadas en un entorno de tranquilidad) para evitar esta
patología; en caso de que no hayamos podido evitarla, el dueño deberá llevar
rápidamente a su perro al veterinario.
La
talla de las orejas, factor muy característico de la raza, favorece su mantenimiento
higiénico: deberemos supervisar regularmente el interior de las orejas para prevenir las
otitis.
No
debemos olvidar que el Briard, ante todo, es un perro que rebosa carácter y dinamismo. Es
un perro testarudo y a veces dominante -sobre todo los machos. Por ello, los dueños de
esta maravillosa raza deberán tomarse en serio la educación de su perro y mostrarse
firmes cuando el momento lo requiera.
Es
preciso educarle con cierta firmeza desde muy pronta edad; al mismo tiempo, no se debe ser
brusco con él pues es un perro muy sensible y hay que conocer su sicología para manejar
su carácter. Firmeza no deberá ser jamás sinónimo de brutalidad. Para lograr que
nuestro perro obedezca sin problemas tendremos que empezar el proceso de educación desde
muy joven, lo que no significa ir demasiado rápido. El Briard no es un perro muy precoz,
por lo que deberemos mostrarnos pacientes cor él si queremos que aprenda y asimile los
pilares necesarios para una buena educación. Lo esencial es que logremos formar un
equipo con nuestro Briard, conservando y potenciando e entusiasmo característico del
perro.
La educación del Briard precisa un poco de
sicología; sin ser un perro complicado, no debemos someterlo una rutina ni encuadrarlo en
un adiestramiento demasiado severo y rígido pues de ser así, el perro quizás no
responderá tan bien como esperaríamos Por ello, esta raza suele ser discreta en las
pruebas deportivas o de utilidad. E Briard aparece regularmente en con cursos con
rebaños, pero se trata dE una disciplina con un desarrollo imita do. Muestra grandes
cualidades en e rastreo por sus dotes olfativas y su iniciativa, y por ello es un buen
rastreado en la búsqueda de accidentados en escombros. Pero en conjunto, el Briard es
sobre todo un buen perro de familia. En los años 80, el Briard era más frecuente en los
terrenos de adiestramiento. Las estadísticas de la Sociedad Central Canina muestran que
actualmente se libran notablemente menos carnets de trabajo que hace doce años. El
agility es una buena actividad para cubrir las necesidades de educación del Briard y
sus dueños pueden llevarlo a cabo de forma activa y lúdica. En efecto, el agility es
una actividad que por su carácter lúdico y el entorno natural que requiere, está
adquiriendo cada vez más aficionados. Quizás a veces se ha atribuido al Briard un
temperamento nervioso. Esta agresividad o inestabilidad no son en absoluto propias del
carácter de esta raza. Si se detectan estos rasgos negativos en el carácter del Briard
es debido a un defecto de cría importante, pues significa que el criador no es un buen
profesional y no ha sabido asegurar la perfecta y verdadera sociabilidad de los cachorros.
El Pastor de Brie típico es un modelo de equilibrio.
Por suerte, hay muy buenos aficionados a la raza
que tienen la perseverancia necesaria para seguir criando Pastor de Brie en buenas
condiciones y seguir conservando en buen estado a la raza.
El Pastor de Brie analizado por Cabezas
J. Antonio
Cabezas
Orígenes
y funcionalidad del Perro Pastor de Brie
Uno de
los mandamientos primordiales del criador de esta raza sería el conocimiento de sus
orígenes y funcionalidad. Una de las teorías más generalizadas sobre el origen de los
perros de pasto reo europeos es que llegaron del estE asiático. En Francia había cuatro
razas, conocidas actualmente por: e 8riard, el Beauceron, el Picard y e Pastor de los
Pirineos. Entre ellas existe un denominante común, su funcionalidad, aunque hayan seguido
unas pautas diferentes de selección, en distintas épocas y tugares. En cuanto a fenotipo
originario parece muy posible que el Briard descienda del Pastor dE los Pirineos. Ahora
bien, ¿qué influencias han operado en la evolución de perro hasta llegar al actual
Briard?
El Briard fue transformándose a medida que se desarrolló la cabaña merina del país vecino, desarrollando sus características a las funciones que debía cubrir. Existen indicios gráficos del tiempo de Carlo Magno que nos muestran el Briard muy cercano a su conformación actual. También es posible que exista una fuente común al Beauceron diversificándose posteriormente por la diferente longitud del manto. En cualquier caso, la ausencia de fuentes documentales favorecen las diferentes opiniones. Conocer con exactitud el origen del Pastor de Brie es una quimera, acercarse a sus orígenes si seria posible. Las pistas nos las proporciona la misma raza con sus atávicas tendencias manifestadas en diversos aspectos. Ausencia progresiva del "pelo de cabra" y aparición en su lugar de pelo lanudo. Hay también quien piensa que los antepasados del Briard fueron los Pastores de Bergamasco, procedentes del este, perros de orígenes lanosos.
Es curioso resaltar el hecho de que cuando se fijó el canon de la raza, el Briard ya no se dedicaba al pastoreo esencialmente, eso no impide que se fije a partir de su funcionalidad de origen. Una "familia" de Briard solía hacerse cargo de un mismo rebaño, repartiéndose naturalmente el trabajo bajo la vigilancia del ejemplar más viejo. Es un perro vivaz, inteligente, guardián, conductor, fiel, valiente, y con cierto sentido natural del humor; un perro dominante, y quizás demasiado "avisador". Perro "explorador", utilísimo sobre todo de noche, supliendo con su olfato y oído su menor capacidad visual, que descubre a una distancia hasta de 500 metros -si el viento es favorable- al gruñir, al incorporarse o con el gracioso movimiento de sus orejas. También fue utilizado como "correo" en la Primera Guerra Mundial como "portamuniciones" o perro "sanitario".
Resumiendo,
el Briard es un perro muy fiel a su dueño, de una gran resistencia y valentía, que no
duda en enfrentarse a cualquier extraño. Tiene un buen olfato, un excelente oído, mala
vista, es adicto a sus criadores y sobre todo es capaz de aprender y retener las
enseñanzas a que se le somete; es una de las razas que más están causando sorpresa a
los profesionales del adiestramiento canino.
El
desconocido Pastor de Brie Gris en España
En las primeras inscripciones en e L.O.F estuvieron presentes estos orígenes grises, que, por supuesto, han marcado, aparte del color, unas características esenciales en la raza. Esto viene a confirmar la pureza y la antigüedad de esta variedad. Nos encontramos ante un hecho de origen y no ante una variedad nueva.
Durante las primeras exposiciones, a comienzo de este siglo, en Francia la variedad gris compitió con las otras variedades sin ningún tipo de discriminación.
Esto demuestra que el gen gris es asociable de pleno a los orígenes del Pastor de Brie. En los años 1950 y 1960 fueron creadas varias líneas de grises, de las cuales descienden hoy día las líneas actuales de esta variedad de origen del criadero Des Monts d'En Crouille, M. Passebocs, especializado en las líneas grises, -que utilizó la hembra "Sarah de la Bar Douvillére", que tuvo en 1974 a la hembra gris, nacida gris, "Judith"; ella misma, madre de numerosos cachorros grises nacidos grises y grises nacidos negros, que en la actualidad constituyen la crianza más reputada de grises en el país vecino.
Podemos distinguir tres tipos de este color del
Pastor de Brie, un estudio rápido del fenotipo de esta variante resaltaría las
siguientes conclusiones:
El gris
nacido negro
El cachorro nace totalmente negro, apareciendo el color gris progresivamente a la edad de cuatro meses hasta la edad de dos años, cuando el color gris será generalizado por todo el manto. En este tipo de gris no aparecen los problemas que generalmente
los criadores mal intencionados o mal informados
le inculpan. Más aún, los perros grises nacidos negros frecuentemente presentan unas
calidades de tipo que pueden envidiar algunas de las otras variedades de color.
El gris
nacido leonado
Es muy difícil distinguirlo de sus hermanos
al nacimiento. Se podría decir que el gen que favorece la aparición del color gris es
casi igual al gen G. A la edad adulta puede presentar dos variantes de manto: un manto
gris casi uniforme con una pigmentación un poco clara o un manto gris casi uniforme,
pero con los remos leonados y la cabeza carbonada.
El gris nacido gris
Este tipo ofrece dos particularidades fundamentalmente: al nacimiento el cachorro nace de un color gris azulado; a la edad de adulto puede presentar defectos que le son característicos: un pelo más corto que sus dos hermanos de otros colores, la piel del color del manto y una despigmentación de mucosas y ojos.
Estos colores están ligados a un gen recesivo y
pueden aparecer en cualquier momento, despistando y cogiendo por sorpresa a cualquier
criador de la raza.
La ardua
crianza en España del Pastor de Brie
Los problemas que plantea hoy en día la crianza son casi irresolubles, al igual de otras razas minoritarias.
Un primer inconveniente supone la aceptación por parte de los poderes cinófilos de la inclusión en el registro del L.O.E. de camadas criadas por particulares, que carecen de los conocimientos necesarios para efectuar los cruces idóneos.
La bendición oficial da así carta de
naturaleza a posibles barbaridades que terminan
multiplicándose. Siendo como soy un expositor asiduo, he comprobado que la poca
homogeneidad de los ejempIares expuestos pueden hacernos caer en el más profundo de los
pesimismos, en lo que afecta a los aspectos morfológicos y a las características
raciales. En cuanto a los criadores profesionales -salvo raras excepciones- me atrevo a
denunciar una falta de meticulosidad en la selección de crianza; tampoco existen acuerdos
entre ellos para fijar líneas de crianza determinadas. Los criadores sólo se interesan
por vender el mayor número de ejemplares y al precio más alto posible. Todos somos
testigos -a pesar de los buenos cazadores" que se han importado- de que se
están llenando nuestras exposiciones caninas de perros con un manto demasiado claro, y
de pelaje suave.
Podríamos
hablar de una "afghanización" progresiva. Resulta demasiado fácil obtener el
título de campeón para "chuchos" que no tienen de Briard nada más que la
"peineta". Algunos si podrían obtener el título de campeón de belleza, pero
no alcanzan el nivel mínimo exigible como reproductores. Igual
de
fácil e injustificable resulta obtener el "afijo" de criador sin la menor
noción de lo que significa la crianza. Basta con ingresar 15.000ptas. en la canina de
turno.
Hacer
cruces con campeones de belleza que no reúnen las características morfológicas que
exige el canon, es una labor nefasta para una raza que empieza a tener una cabaña
importante a nivel nacional.
Otro
problema grave a reseñar es la ausencia de jueces especialistas. Por consiguiente, no
tenemos sementales, no tienen el refrendo necesario que los cualifique como tales. Tampoco
el club español del Pastor de Brie por falta de recursos y sin un diálogo razonable con
el poder central cinófilo no puede tener capacidad alguna para encauzar la raza hacia sus
virtudes esenciales, -pues carece de confirmaciones, tatuajes, sementales reproductores,
reglamentaciones más estrictas. Ignorar las cualidades y características de una raza
está al alcance de todo el mundo, intentar mejorarlas y conservarlas es una tarea para
pocos.