-
-
Ahora sos mi amo y sólo te pido amor.
-
Decidiste hacerte responsable de mí y te
agradezco.
-
Habrá entre nosotros un pacto secreto de
confianza, que jamás será quebrado.
-
Deberás entenderme por algún tiempo,
acabo de separarme de mamá y de mis hermanitos.
-
Me notarás inquieto y algunas noches me
oirás llorar.
-
Sí, los extraño mucho; entendéme y yo te
entenderé luego por muchos años.
-
Seré tu mejor amigo y tu más fiel compañero,
entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días
malos, estaré a tu lado cuando te sientas solo y triste. Y te trataré
siempre con el mismo amor, con la misma lealtad.
-
Lameré la mano con la que me castigues,
porque mi capacidad de perdón es infinita. Pero no me castigues, enseñáme.
-
No conozco los detalles que puedan hacerte
enojar, y deseo hacerte feliz en todo momento.
-
Espero que te sientas orgulloso de mí
cuando me veas echando a tus pies o cuando camine a tu lado en la calle, como
tu sombra más fiel.
-
Quiero ser ese amigo que tanto esperabas,
pero depende de vos, seré el más fiel reflejo de tu modo de educarme y de
tratarme.
-
Ayudáme a no defraudarte, si me tratás
con violencia... seré agresivo, malo o por demás cohibido.
-
Habláme, entiendo cada una de tus palabras
aunque no te conteste con el mismo lenguaje.
-
Aprendé a leer mis ojos y verás cuánto
te entiendo, sabrás que me apasiona jugar tanto como a vos.
-
Estoy seguro de que me cuidarás con mucho
amor, sos mi amo. Poco a poco no haremos grandes amigos nos conoceremos y nos
respetaremos por igual.
-
No olvidés nunca, mi amo, que, a mi
manera, te amo. Creceremos juntos, compartiremos tantas cosas, y el día que
me vaya a vivir a alguna estrella, mirá el cielo con frecuencia porque
siempre estaré mirando.
-
-
Ahora bien, hacéme una caricia y jugá
conmigo; tenemos muchos años por delante para hacernos felices.
-
-
Te quiero y... ¡feliz día, compañero!
-
Tu perro!